Lo más difícil ya está hecho

En una jornada de infarto y en la que el 98% de los equipos de la liga se jugaban la vida, el Valencia no fue menos y vivió un partido de nervios, de pasión y por supuesto de transistores, para conocer lo que hacía su rival por entrar en Champions, la Real Sociedad. La radio vivió su momento de gloria y la esencia que le hace existir, con todos los partidos a la misma hora. La tarde fue casi perfecta para los de Mestalla, que no solo consiguieron su objetivo de vencer al Granada, sino que además escucharon cómo la Real empataba con el Madrid. Ahora, entrar en Champions depende del Valencia en la última jornada, ya que le saca dos puntos a los vascos.

La tarde empezó con emociones fuertes ya desde antes del inicio del encuentro. Antonio Puchades, uno de los mayores mitos del valencianismo, murió esta semana y Mestalla le rindió un gran homenaje. Los niños de la cantera del club, formaron su apellido con sus cuerpos tumbados sobre el césped y una colla de dolçaina y tabal tocó en el centro del campo durante el minuto de silencio. Además, en el minuto 6, dorsal que llevaba el centrocampista valenciano, todo el estadio se levantó a aplaudir, mientras se desplegaba una pancarta que le recordaba.

Puchades

 Homenaje Puchades

Ya  centrados en el partido, desde el inicio, el Valencia salió con ganas de encarrillar el choque, como siempre desde que Valverde se sienta en el banquillo. El txingurri es la verdadera estrella del equipo y la situación de su renovación empieza a ser más que crucial. Parece que esta semana ambas partes se pueden dar el sí quiero. En el campo, todo el equipo mostraba lo que se jugaba y lo que la entregada afición de Mestalla esperaba de ellos. Tenían la posesión, presionaban con todo cuando no la tenían y disponían de las mejores oportunidades de gol. Quizás esto era el único problema que podía vislumbrarse, las ganas de hacer un gol vital y que parecía resistirse. Pero las mejores noticias para el Valencia no llegaban de lo que acontecía en el césped de Mestalla, sino que lo hacían desde Anoeta, donde la Real perdía 0-1 contra el Madrid con gol de Higuaín. Los aficionados ché, vivían una de las sensaciones más extrañas que seguramente recuerdan: celebrar los goles de los merengues.

A pesar de las ocasiones de las que disponía el Valencia, principalmente un Soldado en estado de gracia, el gol no llegaba y jugadores y aficionados daban muestran de morirse de ganas de celebrar un tanto decisivo. Jonas y la novedad del once, Joan Bernat, aparecían con calidad, pero no acaban de definir sus jugadas. En el centro del campo, Albelda controlaba el encuentro con facilidad, mientras Parejo y Banega ponían el ritmo y la imaginación. En el Granada, pocas noticias de su ataque, quizás solo las pinceladas de Nolito o Buonanotte. Seguramente, los de Alcaraz estaban condicionados por las noticias que les llegaban desde otros campos, que les dejaban matemáticamente en primera división.

En la segunda mitad la locura continuó llegando por la radio, con la borrachera de goles de Anoeta, pero el Valencia seguía a lo suyo, con Banega bordando el fútbol y demostrando que si se centra es uno de los grandes de verdad y Soldado empeñado en conseguir otro gol en esta liga. Además a los diez minutos, se vivió otro momento de gran emoción, cuando Albelda dejó su sitio en el campo a Canales. De momento no se sabe si uno de los jugadores más importantes de la historia del club, renovará otro año y por tanto tampoco si el de ayer fue su último partido en Mestalla. Las sensaciones deportivas no pueden ser mejores, con el capitán mostrando su entrega de siempre y en un estado de forma por el que apenas parecen pasar los años. En los despachos, parece que todo depende de la continuidad de Valverde. Por el bien del Valencia, ambos deberían continuar y parece -y solo lo parece- que ambos lo harán.

Albelda Granada

Con la entrada de Canales en el campo, el control del balón pasó a ser todavía mayor, así como la cantidad de pases de gol que llegaban a la portería granadina. Y a la hora de partido llegó el gol balsámico para Mestalla que tanto se estaba esperando. Joao Pereira -qué gran temporada la del lateral- centró al área y cómo no, fue Soldado el encargado de anotar, adelantándose al portero en el primer palo y rematando de cabeza el 1-0 definitivo. La temporada del delantero ya es sensacional, con su mejor marca goleadora (22) y como el jugador español con más goles en esta campaña. De momento, ya ha sido convocado por Del Bosque en la pre-lista de 26 jugadores para la Copa Confederaciones, aunque ya se rumorea que será uno de los tres descartes que tiene que hacer el seleccionador. Una vez más, se sería injusto con el valenciano.

Soldado Granada 2

Mientras tanto, la Real recibía el segundo gol, casi simultáneamente al tanto del Valencia. Todo se encarrilaba como en un sueño para los ché. A partir de ahí, todo parecía hecho tanto para el Valencia como para el Granada, con los locales casi en Champions y los visitantes salvados del descenso. Además, la afición estaba totalmente entregada e incluso entonaba cánticos para que se quedaran tanto Valverde como Albelda. Todo parecía ir sobre ruedas y la atención se centraba ahora en la radio, para conocer lo que hacía la Real. Y si hasta entonces las noticias eran perfectas, la situación comenzó a variar y a meter a los aficionados ché en una montaña rusa de sensaciones.

El equipo txuri urdin no se daba por vencido en su sueño de alcanzar la Champions y en los minutos 64 y 78, conseguía anotar dos goles que empataban el encuentro y que hacían justicia al tremendo dominio y cascada de ocasiones sobre la portería de Diego López. Xabi Prieto de penalti y Griezmann conseguían mantener las ilusiones de Anoeta vivas. Pero a falta de diez minutos para el final de los partidos, Mestalla cantó un gol que no se vio en el campo. Khedira hacía el 2-3 para el Madrid en Anoeta y dejaba la cuarta plaza en bandeja para el Valencia. El partido de Mestalla concluía y la noche parecía redonda, pero cuando los aficionados ya ovacionaban a los jugadores, llegó el gol en el descuento para la Real que empataba a tres el encuentro. Las sensaciones finales no eran perfectas, pero mucho mejores de lo esperado en principio y muy buenas al fin y al cabo.

Xabi Prieto Madrid

Con todo este galimatías de emociones y resultados, la conclusión es que ahora la cosa queda en manos del Valencia, situado cuarto en la clasificación y con dos puntos de ventaja sobre la Real. Cuando ambos equipos se enfrentaron hace cuatro jornadas y los de Montanier vencieron el encuentro, quedaron cinco puntos por encima, con todo de cara para entrar en Champions. Parecía imposible, pero el Valencia ha revertido la situación y ahora le valdrá con conseguir el mismo resultado en el Pizjuán frente al Sevilla, que el que consiga la Real en Riazor frente al Depor. Los de Emery apenas se juegan nada, aunque apuran sus opciones de entrar en Europa, mientras que los gallegos se jugarán la vida, para tratar de evitar el descenso. Si esta jornada ha sido tremendamente emocionante, la próxima, última de la temporada, promete serlo mucho más. Lo que tanto ha ansiado el Valencia durante todo el año, la cuarta plaza, ahora la tiene en la mano, porque lo más difícil lo ha conseguido. Solo falta dar el último pasito el próximo sábado a las 21:00h. Que se preparen los corazones delicados.

Un paso estéril y una oportunidad menos

El Valencia cumplió con su tarea el pasado sábado por la tarde y consiguió vencer al Getafe por 0-1. La aspiraciones de entrar en Champions parecían crecer y los ánimos de los valencianistas se disparaban, esperando que la Real no consiguiera vencer en el difícil Sánchez Pizjuán ante el Sevilla. Pero la euforia solo duró unas horas, justo hasta que los vascos se impusieron 1-2 en Nervión, manteniendo así la ventaja que les da el golaverage en la clasificación, por el empate entre ambos.

Los de Valverde se presentaron en el Coliseum Alfonso Pérez con la intención de conseguir los tres puntos que le colocaran temporalmente en Champions y que, por tercer jornada consecutiva, le metieran presión a los donostiarras, que ocupan la cuarta plaza. Con el mejor once que puede presentar hoy en día el Valencia -Mathieu de central y Albelda de pivote, por unos descentrados Rami y Tino Costa- a excepción de la ausencia por lesión de Canales, el equipo no realizó un gran partido, ni dejó ver un fútbol muy vistoso, pero sí hizo lo que tenía que hacer. Tener la pelota, presionar al rival para imponerse en las jugadas clave y no conceder apenas peligro atrás. Pero sobre todo, pudo llevarse unos tres puntos que eran oro.

Los visitantes tenían la pelota y eran capaces de crear peligro constante sobre la portería de Moyá, mientras que el ataque azulón brillaba por su ausencia. Más aún con la lesión de Colunga, el único delantero sano que tenía Luis García, y que fue sustituido por Lafita. Una vez más, Banega era el jefe del partido, bien flanqueado por Albelda y Parejo y Jonas y Soldado daban miedo con sus apariciones esporádicas. Pero el encargado de hacer el gol de la victoria, no fue ninguno de los habituales. Fue un jugador que ha dado un enorme paso al frente y que se ha convertido en pieza fundamental en la defensa. El francés Jeremy Mathieu se ha reconvertido en un gran central y además ayer dio los tres puntos a su equipo. En una extraña jugada en un saque de falta cercano al área y que pareció ensayada, aunque no sabemos si realmente lo fue, el ex-lateral golpeó de primeras y desde la frontal, un pase raso de Banega, colocando el balón magistralmente en la portería de Moyá. Corría el minuto 44 y el clásico gol psicológico parecía que iba a ser suficiente, con el partido totalmente controlado por los ché.

Mathieu Getafe

La segunda parte fue más un discurrir de tiempo sin apenas fútbol, que un partido disputado, con el Valencia que no creaba demasiado peligro y el Getafe que no podía, reflejo también de su situación en la tabla, en tierra de nadie. Valverde realizó los cambios a los que ya nos tiene acostumbrados últimamente, con la entrada de Feghouli en banda y de Víctor Ruiz en el centro del campo. En el Getafe, sin noticias de los Barrada, Pedro León o Diego Castro. Así las cosas, el gol del jugador que está a punto de renovar -veremos las condiciones- fue suficiente para conseguir el objetivo. Tocaba esperar a lo que hiciera la Real.

Y la Real no falló. A pesar de empezar perdiendo a los diez minutos con gol de Rakitic, los de Montanier -que no seguirá la temporada que viene al frente del equipo- consiguieron remontar tan solo quince minutos después, con los tantos del propio Rakitic en propia puerta y de un Agirretxe totalmente enrachado. A los doce minutos de la segunda mitad, una vez más, los realistas se vieron ayudados de un error arbitral, cuando Medel encaraba solo la portería de Bravo y el juez de línea decidió señalar incomprensiblemente fuera de juego. Reyes, que estaba calentando en la banda y viendo claramente la jugada, protestó la decisión y acabó siendo expulsado. Tras las manos fuera del área del portero chileno frente al Valencia y el gol de Agirretxe en fuera de juego frente al Granada, este nuevo error vuelve a darle puntos a los vascos, en un momento vital de la temporada.

Medel fuera de juego

Y ahora todavía queda lo mejor por disputar. Ya con horarios unificados -es lo más justo- el próximo domingo a las 20:00 h, el Valencia recibirá al Granada en Mestalla, mientras que la Real se enfrentará al Real Madrid en Anoeta. Los andaluces están prácticamente salvados, mientras que los merengues no atraviesan precisamente su mejor momento, con su situación de liquidación por derribo, con jugadores y entrenador enfrentados y el luso pensando más en su cercana salida que en lo poco que le queda en el club. Veremos si ambos equipos plantan cara, o se impone la lógica de los dos conjuntos que se juegan la vida y que además juegan en su campo. La emoción sigue por todo lo alto.

NBA en su máximo esplendor

La mejor competición de baloncesto del mundo llega a los momentos más espectaculares y esperados y por el momento, no está defraudando a nadie. Todos los jugadores quieren estar, se lo están dejando todo en el campo (si no lo hacen es porque realmente no pueden) e incluso ya tenemos algunas sorpresas. Falta mucho por conocer, pero lo único que sabemos ya a ciencia cierta, es que hay dos finalistas de conferencia. Miami en el este y Memphis en el oeste, ya esperan rival.

En primer lugar, Memphis Grizzilies. Se trata de un equipo que viene creciendo año tras año. Parecía que la temporada anterior podía ser la suya, pero cayeron precisamente frente a Oklahoma City Thunder. De una vez por todas, este puede ser su año. En primera ronda estaban casi contras las cuerdas frente a Clippers, perdiendo 0-2, pero fueron capaces de sobreponerse y ganar los siguientes cuatro partidos frente a los angelinos. A continuación, llegó su eliminatoria frente a los Thunder y poca gente les daría por favoritos. Pero desde luego, nadie podía prever un aplastante 4-1. El dúo interior Marc Gasol-Zach Randolph se ha impuesto por completo y no han tenido rival en los flojos Perkins, Collison o Thabeet. Además, Conley se ha confirmado como uno de los mejores bases de la liga, seguramente ayudado por la ausencia por lesión de Russel Westbrook, que cayó en la eliminatoria que los Thunder vencieron 4-2 a Houston, lo que ha condicionado el enfrentamiento contra Memphis por completo. Durant ha sido el único jugador que ha plantado cara a los Grizzlies y a pesar de ser un jugador de leyenda, no ha podido conseguir semejante reto.

Marc-Durant

Ahora Memphis espera rival en la final, que saldrá de la eliminatoria entre Golden State Warriors y San Antonio Spurs. Los tejanos lideran 3-2 frente al equipo revelación de los playoffs y están a un partido de clasificarse, con los clásicos Parker, Ginóbili y Duncan a la cabeza y a las órdenes del eterno Popovich. En su eliminatoria anterior, apenas tuvieron trabajo, eliminando y ridiculizando con un 4-0 a unos Lakers descorazonadores de los que mejor ni hablar. Enfrente, unos Warriors jóvenes y prometedores que siempre dan ganas de ver. Eliminaron a los Nuggets en la ronda anterior y tuvieron la baja varios partidos de David Lee por lesión, que se vio algo paliada con la vuelta de Bogut. Gente como el rookie Harrison Barnes o Klay Thompson prometen dar noches de gloria en la NBA en los próximos años. Pero por encima de todos, destaca el enorme Stephen Curry. Ha sido el máximo triplista de la liga en esta temporada y ha protagonizado noches históricas como la del Madison Square Garden, anotando 54 puntos con 11 triples. Puede que este año, todavía sea pronto para ellos y los super veteranos Spurs sean demasiado, pero sin duda serán un equipo a tener en cuenta en un futuro a corto plazo.

Curry Spurs

En el este destacan una vez más, los Miami Heat. Los actuales campeones siguen imponiéndose con autoridad, con un LeBron James siempre con números antológicos, pero que parece reservar su mejor versión para los momentos más cruciales. A su lado, Wade no atraviesa su mejor momento, con problemas en su rodilla, pero como ya hemos dicho, no es momento para excusas y sí para dejarse la piel en el campo. Además, complementos de lujo como Chris Bosh, siempre cumplidor, Chris Andersen, luchador hasta el final, o el veterano Ray Allen, hacen de este equipo una plantilla casi inalcanzable para el resto. Más aún si continuamos hablando de elementos perfectamente válidos para cualquier equipo, como Chalmers, Cole, Battier, Haslem… tienen pinta de invencibles. Por supuesto, en primera ronda apenas bajaron del autobús para arrasar por 4-0 a unos endebles Milwaukee Bucks. En esta ronda, parecía que iban a sudar de lo lindo frente a los Bulls y lo han hecho en casi todos los partidos, aunque el 4-1 final pueda indicar lo contrario.

Los de Chicago son seguramente el equipo con más agallas de toda la liga. La prueba más evidente de ello son Joakim Noah, Nate Robinson y Jimmy Butler. El primero ha jugado todos los playoffs lesionado del pie y el segundo ha dado lo mejor de sí, dentro de su anarquía, cuando pocos lo esperaban con algunas actuaciones estelares. Lo de Butler ha sido para enmarcar, apareciendo casi de la nada, para jugar todos los minutos, dar una clase magistral de cómo defender a LeBron y además aportar en ataque. Todo un portento físico. Los Bulls han tenido la baja toda la temporada de su estrella, Derrick Rose, con el alta médica pero sin saber porqué no vuelve a las canchas. En playoffs no han podido contar con Hinrich primero ni con Luol Deng después, pero siempre se han sabido sobreponer redoblando esfuerzos. Consiguieron vencer en siete partidos a los decepcionantes Brooklyn Nets, pero las adversidades frente a los enormes Heat han sido insuperables.

Bulls-Heat

Y el rival de los Heat en la final de conferencia, saldrá del enfrentamiento entre Indiana Pacers y New York Knicks, con liderazgo y pie y medio en la siguiente ronda para los primeros. Los Pacers quizás no son un equipo bonito de ver, de los que te hace trasnochar para apreciar su juego, pero casi todos los jugadores tienen claro lo que tienen que hacer. Quizás destacan el pívot Roy Hibbert y sobre todo Paul George, nombrado este año jugador con mejor progresión de la liga. En la anterior ronda eliminaron a los Hawks con un 4-2 y en esta cuentan con un 3-1 que pone contra las cuerdas a los Knicks.

Los de la Gran Manzana pueden ser un año más la gran decepción. Son varias las temporadas que se llevan esperando a estos Knicks y parecía que este año era el bueno. Durante la temporada mostraron un gran nivel, aunque con algunas lagunas puntuales. En estos playoffs, eso se paga caro. Ya lo hicieron frente a los Celtics en la pasada eliminatoria, cuando tras colocarse 3-0, se dejaron vencer dos partidos y comenzaron a saltar las dudas, aunque finalmente se impusieron por 4-2. En esta ronda solo han conseguido vencer uno de los cuatro partidos y ahora la remontada parece imposible. Carmelo mantiene el nivel, pero como siempre hace la guerra por su cuenta, sabedor de que cuenta con poca ayuda, Chandler está siendo superado claramente por Hibbert, Smith se ha diluido por completo, emborronando la gran temporada que ha hecho, siendo nombrado mejor sexto hombre, al igual que Jason Kidd, que no ha conseguido anotar ni un solo punto en los playoffs y su moral parece estar por los suelos. Además, Stoudamire o Shumpert, están muy mermados por sus dolencias físicas. Incluso da la sensación de que hombres como Prigioni o Copeland, podrían haber disfrutado de algunos minutos más de los que Woodson les ha dado. Con todo ello, parece que salvo milagro, la temporada acabará otro año más, antes de lo previsto para los de Nueva York.

Pacers-Knicks

Con este panorama, todo está aún por decidir y por supuesto, lo mejor está por llegar. Nos vamos a divertir.

Un pasito más hacia la Champions

El Valencia continúa lanzado hacia la Champions. Si la semana pasada arrasaba a Osasuna en Mestalla y la Real Sociedad perdía en Getafe, esta semana arrolló al Rayo en Vallecas, con cuatro goles de nuevo, que pudieron ser varios más y la Real acaba de empatar hace unos minutos a dos contra el Granada. Ahora, los vascos siguen siendo cuartos y los valencianos quintos, pero ambos están empatados a 59 puntos.

Ayer, a la temida hora de las 12 de la mañana, el equipo de Valverde -vuelvo a recalcar, de Valverde- realizó un partido enorme y goleó 0-4 al Rayo Vallecano, que fue un juguete en manos de un equipo que tiene muy claro a lo que juega. Desde el inicio los visitantes dejaron claro que iban a ir a por todas y con su presión muy arriba, ahogaron a los locales durante todo el encuentro. Seguramente, el planteamiento de un técnico atrevido como Paco Jémez y que hace jugar a sus equipos de manera muy atractiva,  también mató el partido para ellos, jugándosela siempre a salir desde atrás con unos centrales poco preparados para ello. Amat y Figueras perdían la pelota una y otra vez ante Soldado, Feghouli y Piatti. El primero continúa en una racha espectacular, el segundo por fin espabiló en este 2.013 y el tercero puso voluntad y dejó claro que tiene calidad, pero no es capaz de acabar una buena jugada y eso, le tiene muy mermado psicológicamente.

Las ocasiones se sucedían, principalmente dos claras de Piatti y el gol estaba al caer. En el minuto 27 llegó el primero, cuando tras marcar Soldado, el árbitro lo anuló porque había habido penalti de Trashorras a Parejo y recordemos que en la pena máxima no hay ley de la ventaja. Soldado no falló desde los once metros y la lata ya estaba abierta. Cinco minutos después, Guardado llegó solo por su banda y encontró también solo a Soldado en el segundo palo. Aún no se sabe donde estaba la defensa rayista en general y el lateral izquierdo Nacho en particular. El máximo goleador español, no desperdició la ocasión para hacer el 0-2 y ampliar su mejor cifra de goles en una temporada en primera, con 21 tantos.

Soldado Rayo

El partido estaba encarrilado, con el Rayo nervioso y sin ideas y el Valencia mordiendo con todo. Banega llevó una vez más la batuta, mostrando su enorme calidad y enlazando la mejor racha de buenos partidos desde que llegó al club, mientras que desde Parejo y Albelda hacia atrás, apenas tenían trabajo. De momento, solo eran dos goles al descanso, pero pudieron ser varios más.

En la segunda mitad, el Valencia siguió apretado el acelerador, con muchas ocasiones y dos goles más. A los diez minutos, Cissokho sustituyó al desafortunado Piatti y Guardado pasó al extremo zurdo. El mexicano cuajó un partido enorme, con asistencias, lucha permanente e incluso un gol. Al cuarto de hora de la reanudación, remató un centro raso al borde el área y el rechace del portero, lo aprovechó él mismo para marcar el 0-3 tras haber regateado al meta. Gran momento también el suyo, tras un inicio de temporada rodeado de dudas.

Guardado Rayo

Con ocasiones claras de Banega, solo ante Rubén y de Feghouli rematando al palo, el peligro visitante no cesaba y solo cabía esperar cuantos goles serían capaces de hacer. A falta de menos de diez minutos para el final, Valdez saltó al campo para dar descanso a Soldado y para aprovechar los pocos minutos de los que disfruta. Ya en el descuento, recibió un gran pase de un inspirado Feghouli y tras su buen control, cruzó bien desde de la derecha para dejar el definitivo 0-4 en el marcador. Gran paso al frente del Valencia, con un partido y un marcador enormes, en un momento más que crucial de la temporada. Además, con bajas importantes en el once, como Tino Costa (al menos para Valverde), Jonas y Canales, el equipo supo reponerse sin que apenas se notara el cambio, ni las novedades de Albelda, Feghouli y Piatti (a pesar de su enorme desacierto en la toma de decisiones vitales).

Pero el otro paso importante para el Valencia en esta jornada, lo ha dado hace unos instantes el Granada, empatando en el último suspiro en Anoeta. La Real consiguió adelantarse en dos ocasiones con doblete de un gran delantero en racha, como Imanol Agirretxe, pero los andaluces empataron en dos ocasiones, primero a través de El Arabi y al final, con un tanto de Recio.

Real-Granada

Así las cosas, los cinco puntos que separaban a Real y Valencia tras el enfrentamiento entre ambos, se han diluido en dos semanas, tres en la jornada anterior y dos en esta. Por tanto, la lucha por el cuarto puesto que da acceso a la previa de la Champions, sigue por todo lo alto a falta de tres jornadas. La Real se enfrentará por este orden, a Sevilla fuera, Madrid en casa y Deportivo en Riazor, mientras que el Valencia irá la semana que viene a Getafe, la próxima recibirá al Granada en Mestalla y cerrará en el Pizjuán frente al Sevilla. Con este panorama, el que falle puede pagarlo muy caro. La tensión puede ser máxima.

PD: Además, en esta jornada se certificó matemáticamente el ya conocido título de liga para el Barça, cuando el sábado, el Madrid empató en Cornellá-El Prat ante el Espanyol. Lo de la celebración de hoy en el autobús, ya ha sido otro capítulo, con jugadores culés realmente perjudicados. Dará que hablar.

Esperando a la Real

El pasado sábado, el Valencia conseguía cumplir su trámite y con creces, venciendo a Osasuna por 4-0 en Mestalla. Los de Valverde consiguieron la segunda goleada en casa consecutiva, tras el 5-1 al Málaga y con el grave contratiempo sufrido la semana pasada en Anoeta entre medias. Los goles de Soldado, Ricardo Costa, Banega y Jonas, resolvieron un partido que comenzó igualado, pero que vio cómo Osasuna se diluía mentalmente, por el rival y por las dos expulsiones que sufrió. Con esta victoria y la derrota del Málaga, los ché se colocan quintos y a dos puntos de la Real Sociedad, que es cuarta y tiene que jugar su partido en unos minutos.

Valencia Osasuna

Con las bajas de Rami por lesión y Albelda por sanción, Valverde colocó prácticamente a su once preferido, con Tino Costa en el centro y Canales en una banda, que volvía tras la ausencia por lesión de la semana pasada. No obstante, el argentino volvió a defraudar, restando fluidez a la circulación del equipo, con pérdidas de balón innecesarias y poca aparición en la creación. Además, afectó a Parejo que no se encontró del todo cómodo, mientras que cuando tiene a Albelda a su lado, tiene claro que su función es sacar el balón con nitidez, sintiéndose resguardado al lado del capitán, quien se encarga de barrer todos los problemas del centro del campo. Sin embargo, a pesar de esta falta de ideas en la sala de máquinas, de ahí en adelante, las cosas funcionaban muy bien, con Banega en estado de gracia y enlazando varias partidos a su mejor nivel -y eso no es poca cosa-, Canales aportando su calidad cuando está bien físicamente y Jonas y Soldado siempre peligrosos y entendiéndose bien. También ayudó la poca aportación en ataque del rival, que apenas se dejó ver por los dominios del Guaita, a quien le tocó jugar el primero de los dos partidos de su turno.

Soldado Osasuna

A pesar de la lucha igualada que se estaba manteniendo en el primer tiempo, a falta de cinco minutos para el descanso, se resolvió el encuentro. En el 39, Jonas se internaba en el área y golpeaba a puerta con su zurda. El rechace de Andrés Fernández fue fatal y Soldado, siempre preparado en el área, remató a placer el 1-0. El delantero atraviesa de nuevo, una gran racha goleadora y ha alcanzado su mejor cifra de goles en una temporada con 19 tantos. Cinco minutos después, una falta perfectamente botada desde la derecha por el Tino, la remató de cabeza Ricardo Costa, imponiéndose con autoridad en el área. Siempre se habla de los goles psicológicos en estos casos, pero dos golpes así, para un equipo que vive en la zona baja de la clasificación como el rojillo, fueron demasiado.

Ricardo Costa Osasuna

La segunda mitad fue casi un paseo en barca para Mestalla, que disfrutaba de su equipo en una tarde completamente de verano en Valencia. Banega mandaba a su antojo y Parejo y sobre todo Jonas, estaban mucho más sueltos, mientras que la defensa apenas tenía trabajo. En Osasuna, sin noticias de Cejudo, De las Cuevas o Kike Sola. La única nota negativa para los locales, era la ausencia de Canales, que se quedó en los vestuarios en el descanso con molestias y fue sustituido por Cissokho, lo que hizo a Guardado adelantar su posición. Con un Valencia inspirado y un Osasuna rendido, las diferencias sólo podían crecer. Y mucho más, cuando a los doce minutos de la reanudación, Arribas fue expulsado por trabar por detrás a Soldado al borde del área, cuando encaraba ya al portero tras un gran pase de Jonas. Justo en esa falta, Banega redondeó su gran partido transformando el 3-0 con un lanzamiento directo excepcional. Si el argentino diera al menos, la mitad del rendimiento que ha dado en los últimos cuatro partidos durante todo el año, sería un jugador de los grandes de verdad.

Banega-Soldado

 

Y para rematar el encuentro, varios detalles que hundieron aún más a Osasuna.  Lolo, que había sustituido a Kike Sola, se lesionaba la rodilla de gravedad. Además, a falta de un cuarto de hora para el final, Timor vio su segunda amarilla, tras dar una patada en la tripa a Parejo y fue expulsado. Parecía que los de Mendilibar no podían estar ya más derrotados. Pero no fue así, ya que con el tiempo ya cumplido, Nano paró un centro de Pereira dentro del área con la mano y el colegiado acertó pitando penalti. Con Soldado sustituido por Valdez, fue Jonas el encargado de hacer el cuarto, consiguiendo el golito que estaba mereciendo.

Así las cosas, la distancia de cinco puntos con la Champions, que marca la Real Sociedad, queda temporalmente reducida a dos, a la espera de lo que hagan los vascos en Getafe hoy mismo a las diez de la noche y televisado por Cuatro. Por tanto, todos los valencianistas, muy pendientes hoy del televisor y más azulones que nunca.

Cuestión de sensaciones

Real Madrid y Barça cayeron eliminados en las semifinales de la Champions. Ambos fueron incapaces de conseguir las remontadas que todos los medios de comunicación españoles nos vendieron -más concretamente la del Madrid-, tras las tremendas losas que trajeron del partido de ida. Para los supuestos mejores equipos del mundo, siempre es un fracaso perder un título, pero siempre hay matices para cada caso concreto. Mientras el Madrid tenía un rival más débil y un mejor resultado, el Barça tenía enfrente al que realmente hoy es el mejor equipo del mundo. Además, las bajas mermaron sustancialmente las opciones culés. En cualquier caso, los blancos estuvieron a punto de conseguir la machada, ganando 2-0 y a falta de solo un gol, mientras que los blaugranas volvieron a ser vapuleados por el Bayern y jugaron otro partido decepcionante, perdiendo 0-3 en el Camp Nou.

Mou y Tito

Otra cosa son sus entrenadores. Ambos han quedado en mal lugar. Tito Vilanova ha tenido una temporada completamente marcada por su enfermedad y no es demasiado justo que se le juzgue sin tener en cuenta este grave problema. No obstante, cuando ha tenido que reaccionar y lidiar con los mayores problemas, no ha estado a la altura y siempre ha estado marcado por la sombra de un Pep Guardiola inalcanzable, para él y para casi todo el mundo. El partido de ida en Múnich, sin reacción alguna al baño recibido en el campo por su equipo, es la mayor mancha en su historial de este año. Muchos dirán que es una buena temporada por ganar la liga -y lo es- pero no tiene demasiado mérito con la mala campaña que ha realizado el Madrid, su único rival en el campeonato.

En cuanto a Mourinho, llegó al Madrid para ganarlo todo y para quitárselo todo el Barcelona, pero sobre todo para ganar la tan ansiada y ya trasnochada décima Champions de los merengues, que nunca llega. El portugués no ha conseguido ganar la máxima competición continental y solo ha ganado una Copa del Rey y una liga y veremos este año si consigue otra copa en la final frente al Atlético. A final de temporada abandonará una vez más el barco, para volver a donde dice que le quieren, en el Chelsea.  El fracaso que ha cosechado en el Madrid es evidente, sin conseguir ninguno de los objetivos que se le plantearon. El descanso que dejará en jugadores, periodistas y aficionados en España, también será evidente.

En cuanto a los partidos de vuelta, poca historia. El Madrid jugó como se tiene que hacer para lograr una remontada así, sin mucho control, pero con enorme velocidad, incluso dosis de locura. Y lo tuvo en su mano casi todo el encuentro. En los primeros veinte minutos salió a comerse al rival y lo pudo hacer. Özil, Cristiano e Higuaín tuvieron varias ocasiones clarísimas para dejar la eliminatoria encarrillada para ellos. Los alemanes estaban realmente  acongojados y no sabían cómo parar aquel vendaval. Con el paso de los minutos consiguieron paliar un poco el tremendo ímpetu del rival y del Bernabéu, a través de Gündogan, Reus y un Lewandowski que se llevó más recuerdos de Sergio Ramos que de España. A través de tener la pelota consiguieron alguna ocasión en la primera mitad. La mala noticia para ellos fue la pérdida de Götze, que se tuvo que retirar lesionado a los trece minutos de encuentro. Daba la sensación, de que el Madrid había desperdiciado una oportunidad de oro (concretamente tres clarísimas) para poner muy de cara su clasificación.

Tras el descanso, parecía que la remontada iba a ser imposible, con un Madrid nervioso y un Borussia creando mucho peligro a la contra con el rival volcado. Tuvieron varias opciones de gol casi hecho los alemanes, pero una vez fue el larguero el que evitó el gol, cómo no, de Lewandowski, y otra una parada descomunal de Diego López que debería pasar a la historia, al igual que lo hizo aquella similar de Casillas a Perotti. El tiempo se agotaba y los que nunca habían visto al Madrid en su campo, pensarían que era imposible la remontada. La realidad era otra. Los jugadores no podían ya ni con las botas, pero en un último esfuerzo, aún consiguieron hacer un gol en el 82 por medio de Benzemá, que había salido junto al ex-futbolista Kaká 25 minutos antes. Y los jugadores y aficionados, siguieron creyendo.

Weidenfeller con el balón

Seis minutos después, Sergio Ramos consiguió el 2-0 que llevó al delirio al estadio. El central estaba lesionado y apenas podía andar, pero se incorporó al ataque y remató un centro de Benzemá con la zurda. El valor de este jugador no tiene límites, así como las ganas de repartir golpes en cada jugada que defiende y que le pudo costar caro a su equipo si Howard Webb hubiese tenido ganas de pitar algo el pasado martes, en alguna de las agresiones a Lewandowski que misteriosamente no vimos repetidas en la 1 de TVE. Al final, el tercero no llegó, aunque parecía que lo iba a hacer, y los madridistas se quedaron con la miel en los labios, tras haberlo visto tan cerca. El gran Borussia de Dortmund jugará la final de Wembley, con unos jugadores jóvenes excepcionales y un entrenador como Jürgen Klopp, que ha dado varias lecciones este año.

Celebración Borussia        Klopp

En la otra semifinal, sólo hubo un equipo, tanto en la ida como en la vuelta. El Bayern de Múnich aplastó al Barça e hizo con él lo que le vino en gana en todo momento. Seguramente, ayer nadie creía realmente en la remontada culé. Parecía imposible, pero cuando vimos a Messi tocado en el banquillo, se confirmó por completo. Al ver el estado de la mayoría de jugadores, lo único que podía hacer el Barça era tratar de evitar una goleada, ante un equipo que se dedicaba a aguantar sin problemas y sacar los dientes de vez en cuando. Si los alemanes decidían apretar podían hacer una masacre.

Cesc estaba perdido y no se ha encontrado en toda la temporada -ayer el Camp Nou le pitó-; Villa parecía totalmente desmotivado, tras el mareo y desconfianza que ha recibido del cuerpo técnico; Xavi está agotado; Bartra está muy verde y no está para partidos de este nivel; Iniesta no tuvo el día… solo Piqué mantuvo el nivel y muy alto, frenando él solo las acometidas de los tremendos atacantes germanos. La otra nota positiva fue Song, que sustituyó al lesionado Busquets y estuvo bastante entonado, tras pasar desapercibido toda la temporada.

Xavi-Iniesta-Villa Bayern

Tras una primera parte en la que el Barça no podía y el Bayern apenas quería, el segundo tiempo fue una lágrima para los culés. A los tres minutos de la reanudación, Robben marcó el 0-1, con su clásica jugada de recortar hacia la izquierda para rematar con su pierna buena, desde la derecha del área. El holandés lo mereció, tras la enorme eliminatoria que ha hecho, siendo un peligro por la banda y trabajando atrás, al igual que Ribery por el otro costado. Tito decidió entregar las armas y retiró del campo a Xavi e Iniesta y no forzar a Messi, dándole descanso todo el encuentro. Por su parte, Heynckes guardaría más tarde a los jugadores apercibidos para la final. Todo estaba visto para sentencia, ante la impotencia culé y la clasificación más que en el bolsillo para los alemanes.

Robben Barça

Pero no estaba todo acabado y las cosas aún podían empeorar para el Barça. Los alemanes no saben de descansos y siguieron apretando de vez en cuando y en dos llegadas asestaron dos puñaladas más al corazón blaugrana. La primera, en el minuto 72 cuando un centro de Ribery, lo convirtió Piqué en el 0-2 con un gol en propia puerta. La segunda, en el minuto 76, con un remate de cabeza de Müller que estableció el definitivo 0-3. El alemán no corre con estilo, no chuta con estilo y parece que apenas tenga técnica. Pero qué pedazo de futbolista es. La pesadilla finalizaba así para un Barcelona que se ha visto superado en todas las facetas del juego por un Bayern histórico. El baño físico era evidente, el táctico se podía intuir, pero a eso se le suman grandes dosis de baño con la pelota, con el arma que más domina el Barça.

Celebración Bayern

Así las cosas, tendremos final alemana y una vez más, no tendremos final española, como se encargaron de vender los medios españoles por segundo año consecutivo. Seguramente, será una utopía, pero ¿aprenderán de una vez y no venderán motos en la próxima ocasión?

PD: Lección tremenda de las aficiones de Madrid y Barça. El Bernabéu llevó en volandas a su equipo, confiando en la remontada en todo momento y animando sin parar. La reacción del Camp Nou tras la humillante derrota de su equipo, aplaudiendo y animando fue sencillamente genial, agradeciendo los años de ensueño que los jugadores les han regalado.